Español
Poder disfrutar de un bosque de pinos sin tener que emprender un viaje es una fortuna que tenemos los habitantes de los Altos Mirandinos y la Gran Caracas en Venezuela. Pero llegar al Parque Nacional Macarao a contemplar mas de 15.000 hectáreas de pinos tiene su precio: Una altura aproximada de 1.265 mínima sobre el nivel del mar. Existe una ruta directa, y otra ruta por una falla geológica de la zona conocida como Grietas de San Pedro, dónde literalmente hay que trepar entre rocas.
Decidimos irnos por la segunda opción, en mi caso que tengo tiempo sin actividad física regular, fue una exigencia moderada 😅
Sin embargo al llegar a la cima, todo se olvida, la vista se pierde entre tanto verde y la brisa ejerce un poder hipnótico. Después, está el descenso hacia los Pinos, y es aquí donde el escenario empieza a parecer como sacado de un cuento de hadas, mirar la formación de pinos mientras los escuchamos crujir con el viento es una experiencia deliciosa.
Al llegar hicimos un picnic con frutas y semillas, conversamos un poco sobre la travesía en las grietas, y luego simplemente sobraron las palabras, nos acostamos y nos silenciamos para escuchar. Para sentir y contemplar. No recuerdo cuanto tiempo pasó, el necesario para absorber aquella hermosa energía y bajar recargados con una sonrisa en el rostro. En la zona se puede acampar, pensar en recibir el amanecer en semejante lugar es una experiencia que sin lugar a dudas debe ser mágica.
¿Se animarían a acampar en un bosque de pinos que parece más bien un bosque encantado? 😀
English
To be able to enjoy a pine forest without having to undertake a trip is a fortune that the inhabitants of the Altos Mirandinos and Gran Caracas, Venezuela, have. But getting to Macarao National Park to contemplate hectares of pine trees has its price: an approximate height of 1,693 meters. There is a direct route, and another route through a geological fault in the area known as San Pedro Cracks, where you literally have to climb between rocks.
We decided to go for the second option, in my case that I have time without regular physical activity, it was a moderate demand.
However, when you reach the top, everything is forgotten, the view is lost among so much green and the breeze exerts a hypnotic power. Then, there is the descent to the Pinos, and it is here where the scenery begins to look like something out of a fairy tale, watching the formation of pines while listening to them rustle in the wind is a delightful experience.
Upon arrival we had a picnic with fruits and seeds, we chatted a bit about the journey in the crevices, and then there were simply too many words, we lay down and we were silent to listen. To feel and contemplate. I don't remember how much time passed, just enough to absorb that beautiful energy and come down recharged with a smile on our faces. In the area you can camp, to think of receiving the sunrise in such a place is an experience that undoubtedly must be magical.
Would you dare to camp in a pine forest that looks more like an enchanted forest? 😃
Own pictures. Original content.
Translation through DeppL.
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